Hernias de la Columna Cervical

 

 

Las hernias de la columna cervical representan la segunda frecuencia de localización de las hernias de la columna después de las hernias lumbares.

 

 

¿ Dónde se ubica y como se forma la Columna Cervical?

 

La zona cerviacal representa el segmento superior de la columna vertebral, y se ubica entre el cráneo por arriba y la última primera vértebra torácica por abajo. Se compone de 7 vértebras relativamente pequeñas, interrelacionadas entre sí y con las estructuras que la circundan como se ha mencionado anteriormente. En el interior del canal central que forman estas vértebras se ubica la médula espinal cervical espinal (parte donde comienza la médula espinal). Es el segmento con mayores rangos y direcciones de movimiento y posee relaciones muy importantes con la cabeza y las extremidades superiores.

 

 

¿Son frecuentes las enfermedades de la columna Cervical?

 

Sí, son frecuentes, aunque no tanto como aquellas de la columna lumbar. Existen entidades no sólo en lo que se refiere a las hernias de los discos sino también a otras enfermedades de tipo mecánico y muscular como cervicalgias (dolor cervical), dolores articulares, dolores por alteraciones de los discos que no constituyen hernias, etc.

Dentro de la columna cervical, el disco que separan la última vértebra de la penúltima (osea, C7 de C6) y el que separa la última de la penúltima de la antepenúltima (osea, C6 de C5) son los que sufren cerca del 85% de las hernias a este nivel. Luego le siguen en frecuencia bastante menor los espacios C4-C5 y C3-C4,  siendo las hernias de niveles superiores a estos infrecuentes.

 

 

¿Cuáles son los síntomas de las hernias a este nivel?

 

Los síntomas clásicos de la presencia de una hernia sintomática a nivel lumbar son:

 

· Dolor en el cuello con irradiación a los brazos, antebrazos y manos: este síntoma, ampliamente conocido como “Cerviño-braquialgia”, es un dolor que típicamente comienza en la región cervical postrior por la derecha o la izquierda y se extiende en ese mismo lado, hacia el hombro, brazo, antebraz y mano, la pierna de ese lado, en diversa extensión. Esto se debe a que la hernia comprime las estructuras nerviosas que se encargan de dar la sensibilidad y la motricidad a los territorios de la extremidad superior del lado correspondiente.

 

· Se pueden presentar sensaciones de hormigueos, pérdida sensibilidad o sensibilidad aberrante en los territorios correspondientes a las raíces afectadas por la hernia.

 

· Dependiendo de la magnitud de la hernia y del tiempo que ésta leve afectando a los nervios, se puede presentar también alguna alteración del movimiento de la extremidad, como pérdida de fuerza, para movilizar el cuello, debilidad en las manos y muñecas, etc.

 

· Cuadros más graves y crónicos son aquellos en los que una hernia de gran magnitud altera la función de la médula espinal misma (llamada “mielopatía”) y no sólo de los nervios a los que comprime, dando origen a alteraciones motoras y sensitivas graves,  disfunción de los esfínteres, rigidez generalizada y otros. Este es un cuadro muy delicado que necesita tratamiento a la brevedad posible para evitar alteraciones irreversibles.

 

 

¿Cuáles son los exámenes que permiten detectar una hernia discal en el nivel cervical?

 

Siempre lo más importante es la sospecha y el diagnóstico realizado por el médico especialista, encontrando los síntomas y signos propios de estos cuadros.

Los exámenes complementarios en estos casos puedes ser:

 

· Escáner o  TAC de columna cervical: es en la práctica el examen inicial que permite diagnosticar más frecuentemente la presencia de hernias en la columna lumbar. Este examen permite ver las estructuras de hueso y las partes blandas parcialmente, pero lo suficiente como para lograr orientar en muchos casos el diagnóstico preciso.

 

· Resonancia magnética de columna: es el examen de imagen más preciso para determinar la presencia de alteraciones discales, además de otras enfermedades de la médula y la columna. Este examen muestra en varias secuencias algunas  características de la constitución de los tejidos del organismo, junto con su ubicación , de manera que entrega información muy precisa y amplia respecto a la presencia de herniaciones y el compromiso secundario de las estructuras nerviosas por esta causa. Muchas veces, ante dudas o diagnósticos poco precisos en el escáner, se debe recurrir a la resonancia magnética. En la columna cervical, la resonancia magnética es solicitada con mayor frecuencia que en la columna lumbar para aclarar los diagnósticos.

 

· Electromiografía: se trata de un examen funcional, a diferencia de los anteriores que son exámenes de imagen. Este examen analiza la funcionalidad de los nervios y de las raíces nerviosas de la zona que se estudia. Esto permite determinar alteraciones en la conducción nerviosa tanto sensitiva como motora. Esto permite determinar el grado de afectación neural y la ubicación de esta, orientando así al nivel afectado en la columna.

 

Todos los exámenes anteriores, junto con la clínica del paciente y el examen del especialista, permiten hacer un diagnóstico riguroso para proponer los tratamientos más efectivos en cada caso. En ocasiones, dadas las características técnicas de estos exámenes y de las incongruencias que puedan existir entre ellos, se hace necesario repetirlos, a veces tras un período de tiempo razonable, dependiendo siempre de cada caso.

 

 

¿Cuál es el  tratamiento de las hernias de la columna cervical?

 

Siempre el tratamiento es relativo a cada paciente y a cada caso en particular.

En general, se maneja el concepto que en las hernias se debe dar un período de tratamiento que es no-quirúrgico, osea, reposo, analgésico, terapia física, kinesiología. El período de este tratamiento es variable, pudiendo ir des de las 2 y hasta las 6 semanas. Este tratamiento en la mayoría de las hernias logra reducir los síntomas y evita una intervención quirúrgica.

De persistir los síntomas tras esta etapa inicial, se debe plantear algún procedimiento quirúrgico para resecar la hernia. Estos procedimientos han sido explicados en el artículo general de hernias y serán vueltos a exponer en la sección dedicada a técnicas quirúrgicas. En la columna cervical, generalmente junto con la resección de la hernia se realizan procedimientos de instrumentación, con mucha mayor frecuencia que en la columna lumbar para el caso de las hernias.

 

En un grupo importante de pacientes la indicación de cirugía deberá ser anticipada por la condición particular de su hernia y por los síntomas que presenten. Estos casos corresponden a las hernias llamadas “extruídas”, (poco frecuentes en la columna cervical) en las que el material del núcleo pulposo ha roto el ligamento común longitudinal posterior de la columna y ha penetrado en el conducto raquídeo, produciendo síntomas muy intensos e invalidantes. Lo mismo sucede en los pacientes que presentan signos de mielopatía secundaria a la hernia.

 Esto también se aplica a los pacientes con síntomas muy intensos y que no responden al tratamiento no-quirúrgico inicial.

 

 

¿Cuál es el pronóstico de las hernias del núcleo pulposo y las posibles secuelas?

 

El pronóstico, con un diagnóstico y un tratamiento bien indicados, es en general muy bueno. Existen complicaciones inherentes a todo acto quirúrgico que no son desconocidas para la cirugía de columna, pero son poco frecuentes, como lesiones de arterias y venas mayores, lesiones de la meninge llamada duramadre, lesiones de las raíces nerviosas, infecciones y otras.

 

Es posible también que a pesar de no tener complicaciones se produzca una cicatrización alrededor de la raíz nerviosa, que la envuelve y que puede volver a producir los síntomas,  hecho que es difícil de tratar en muchos casos pero que es relativamente infrecuente en la columna cervical.

Esta cirugía sin duda se debe practicar cuando está indicada ya que los resultados son la mayoría de las veces muy satisfactorios y permite a los pacientes retomar una vida plena.

 

Contacto: info@neuromed.cl

 

Toda la información contenida en este sitio es estrictamente referencial y no tiene necesariamente implicancias diagnósticas y/o terapéuticas. Ante dudas consulte siempre con su especialista.

 

Derechos reservados Columna.cl

Esquema de la ubicación de la columna cervical (en blanco) con sus curvaturas normales.

Esquema de una hernia cervical y del compromiso secundario de la raíz nerviosa. Para ver más detalles, diríjase la sección general de Hernias.

Cuadro de texto: Hernia (HNP)
Cuadro de texto: Raíz nerviosa

Imagen de resonancia magnética de columna cervical que muestra, además de otras alteraciones degenerativas, 2 voluminosas hernias (círculos rojos) que comprimen la médula espinal.

Esquema de la técnica quirúrgica general para la exéresis o resección de una hernia cervical. Para ver más detalles y las diferentes modalidades de tratamientos, diríjase a la sección de Técnicas Quirúrgicas.

Cuadro de texto: Hernia (HNP)
Cuadro de texto: Instrumento para resecar la hernia
Cuadro de texto: Raíz nerviosa afectada

Distribución clásica del dolor cervical irradiado hacia el brazo o cervico-braquialgia.

Cuadro de texto: e-mail: info@neuromed.cl   Sitio perteneciente a la red NeuroMed®, www.neuromed.cl
Cuadro de texto: Contacto: info@neuromed.cl    Solicitud de horas de atención
Cuadro de texto: Contacto: info@neuromed.cl            Solicitud de horas atención